Adrian se incorporó a Betsson en 2013 como coordinador de seguridad. En 2017 decidió trabajar para otra empresa, pero pronto cambió de opinión. Apenas unos meses después regresó y, hoy en día, es director de programas y valora a Betsson más que nunca.
Nunca digas «nunca»
Siempre quise ser piloto; sin embargo, alguien me dijo una vez que no sería más que un conductor de autobús con un título pomposo y eso me hizo cambiar de opinión. Pero, en realidad, nunca quise trabajar en el sector tecnológico. De niño solía ver a mi padre trabajar (él también está en el sector tecnológico) y nunca entendía lo que hacía. Me decía a mí mismo que nunca haría eso, ya que no lo entendía. Al final, me lancé y empecé a estudiar Informática, y me licencié en 2010. Trabajar como gestor de programas significa que tengo la oportunidad de colaborar con mucha gente y en proyectos muy interesantes, y ningún día es igual a otro, ya que siempre estoy haciendo y trabajando en cosas diferentes.
Volver a Betsson
Mi historia con Betsson es bastante divertida. Empecé como coordinador de seguridad en abril de 2013. Pasé de ser coordinador de seguridad a director de seguridad de la información y, después, fui director de seguridad interino. Tras cuatro años, en enero de 2017, tenía muchas ganas de probar algo nuevo. Así que empecé a trabajar para otra empresa aquí en Malta. La verdad es que no me fue nada bien. No tenían el mismo empuje que Betsson. Así que, al cabo de solo unos meses, ¡volví a Betsson! Aunque no me arrepiento de haber decidido probar algo nuevo, porque me hizo darme cuenta de lo mucho que me gusta trabajar aquí y de lo mucho que valoro las cosas que no encontrarías en ninguna otra empresa.

Tómate un café, y vuelve a hacerlo
Empecé trabajando como coordinador de seguridad y luego pasé a ser director de seguridad en funciones. Ahora me encargo de gestionar varios programas y proyectos, además de servir de enlace entre los distintos equipos y el departamento técnico. Mi prioridad número uno y mi mayor responsabilidad es garantizar que el dinero que gastamos se invierta adecuadamente y que aprovechemos al máximo nuestros activos. Mi responsabilidad general es asegurarme de que todo el mundo siga el plan y de que cumplamos los plazos. Pero cada día es completamente diferente y está lleno de tareas distintas. ¡La única tarea repetitiva que hago es tomarme un café!
Recuerdos de Betsson
Tengo muchos buenos recuerdos de este lugar; sin embargo, uno de los mejores que me viene a la mente es cuando me incorporé a Betsson por segunda vez. La sensación es como cuando has estado fuera de viaje durante mucho tiempo y por fin vuelves con tu familia. La cantidad de abrazos y apretones de manos que recibí fue increíble y me sentí muy bien acogido en ese momento, lo que reafirmó aún más mi decisión de volver a Betsson.
Un lugar de trabajo que da envidia
Todos mis amigos me tienen envidia por todas las ventajas y los eventos divertidos que tenemos aquí. El departamento de Recursos Humanos está haciendo un trabajo estupendo a la hora de crear un ambiente de trabajo fantástico. Pero, para mí personalmente, lo mejor son las oportunidades de desarrollo. Por supuesto, a veces es muy estresante, pero se aprenden cosas nuevas cada día y eso me encanta.






